Reporte Felipe Van de Wyngard

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Los Juegos Bolivarianos serían un interesante desafío, para los países bolivarianos este mega evento es muy importante, tanto así que la mayoría de los países (principalmente Colombia, Ecuador y Venezuela) lo calificaban como su competencia más importante del año; por otra parte, la prueba individual era un Sprint, que a nivel internacional se me hacen muchísimo más difíciles que los Olímpicos ya que realmente se corre a tope de principio a fin. Además había relevo mixto.

Las carreras se realizaron en el Puerto de Salaverry, a media hora del centro de Trujillo. El agua estaba más fría de lo esperado, el mar tranquilo aunque con una corriente fuerte hacia el norte. El circuito de ciclismo eran 4 giros de 5 Km, completamente plano pero con la dificultad de que mientras el tramo de ida era con viento a favor, el de vuelta era con fuerte viento en contra. El trote también plano y con 4 giros cortos de poco menos de 1250 m.

Mi estrategia era simple para el Sprint, tratar de marcar una diferencia durante el ciclismo, sé que soy bastante potente en 20 Km y que no soy tan veloz en los 5 Km (usualmente puedo apurar más en la segunda mitad de los 10 Km). Mi natación fue buena aunque quedé a la cola del primer grupo que salió bastante disgregado. En estas carreras la natación por lo general es de mucho contacto y uno siempre se preocupa de defender su posición y avanzar lo más posible, pero en esta oportunidad había un par de tipos que me estaban agarrando y hundiendo a lo “Dirty Harry” (el famoso video en que un británico golpea a J. Gómez) y tuve que parar a defenderme. Perdí tiempo pero ya venía mucho rato así y tenía que hacer algo. Apenas me subí a la bici me fui con todo para conectar a los que iban más adelante y luego ver qué se podría hacer; a los pocos kilómetros ya estábamos todos compactos y saliendo del retorno del segundo giro se abrió un espacio detrás mío. No era el momento en que pensaba tratar de separarme pero me di cuenta que tenía que seguir solo y quizás alguien iba a buscarme y podiamos irnos trabjando. Llegó Carlos Quinchará de Colombia y nos fuimos juntos, trabajando duro para aumentar la diferencia. Para mi sorpresa llegué con algo de ventaja a la T2 y gané un par de segundos más en la transición, aguanté todo lo posible en la punta, pero cuando Carlos me pasó venía con otro cambio. En un Olímpico podría dar la pelea pero en Sprint sinceramente mis piernas no se mueven tan rápido.

Gané la medalla de plata y quedé muy conforme con el rendimiento, no preparé especialmente esta carrera y fue gratificante rendir bien en una carrera competitiva.

Para el relevo mixto sabíamos que Ecuador y Colombia tenían los equipos más fuertes, que era esperable quedar en tercer lugar pero no podíamos confiarnos de Venezuela y Guatemala. Cada relevo era tan corto que la carrera se hacía muy adrenalínica. Andrea fue nuestro primer relevo y lo entregó en cuarto lugar. En mi caso, la diferencia nuevamente se marcó en el ciclismo, ya que pude alcanzar a Venezuela y aunque traté de separarme, era muy difícil en tan sólo 5 Km. El trote fue realmente corto y muy intenso, los primeros 300 m. el venezolano salió por delante mío pero luego lo pude sobrepasar y abrir una buena ventaja, descontándole bastante también a Ecuador, que iba en el segundo lugar. Favia mantuvo el tercer lugar y lamentablemente cometió una falta al reglamento y fuimos penalizados con 15 segundos, los que tendría que pagar Tomás en el cuarto relevo.

Tomás hizo una muy buena carrera, descontándole mucho a Colombia en el ciclismo (Ecuador ya había pasado a la punta), llegó a la T2 muy cerca; pero comenzó a correr a poco más de 15 segundos del venezolano, lo que significaba que parando para la penalización lo alcanzarían y probablemente terminarían rematando los últimos metros con el riesgo de perder la medalla. Pero aguantó muy bien la presión, abrió algunos segundos en la primera parte del trote, esperó los 15 segundos tranquilo y se recuperó para cerrar, al volver a correr le quedó un margen que aprovechó para retener la medalla de bronce con propiedad. Creo que sin la penalización podríamos haber peleado la medalla de plata.

Saludos
Felipe V.